El niño interior es nuestro subconsciente, aquella parte donde quedaron registradas todas las situaciones de dolor, traumas, creencias y emociones como también las experiencias agradables.

Una parte de nosotros quedó congelada en ese estado, en esas experiencias mientras fuimos creciendo y aprendiendo a sobrevivir. Todos tenemos un niño herido, unos más que otros, que fue lastimado en algún momento de su desarrollo. Estas heridas se manifiestan constantemente en nuestra vida adulta.

Este taller nos ayuda a ir liberándonos y abrirnos con menos cargas a  la existencia.

 

Objetivos:

Valorarte 

Mejorar tu autoestima

Potenciar tu creatividad y potencial

Disfrutar de ti mismo (a)

La vida cobra un maravilloso sentido cuando vamos sanando.

 

Requerimientos:

Personas mayores de 18 años.

Totalmente dispuestas libremente a pasar este proceso, como parte de su desarrollo personal.

 

Taller grupal: mínimo 7 personas